Como estudiar mejor

La forma de estudiar no es una sola y cada quien obtiene mejores resultados a traves de técnicas que se le adaptan mejor; pero para quienes prefieren la organización visual, las fichas son una alternativa que le ofrecen buenas posibilidades. Presta atención a estos consejos prácticos y podrás sacarle más provecho.

 

El uso de una tarjeta

Simplemente eso, una tarjeta que permite recordar rápidamente lo necesario, y con un mínimo de esfuerzo. Hacerla es sumamente simple, sólo hay que tener en cuenta la información que se incluirá en la misma.
Las fichas pueden ser de distintoss colores, que pueden ser utilizados para diferenciar o para distinguir por importancia los puntos o temas que incluyen. Asimismo, ya que las fichas tienen dos caras, se pueden utilizar ambas o bien una sola.

En caso de utilizar las dos caras de la ficha, estas deben estar relacionadas y la cara 1 debe describir el contenido de la cara 2. Por ejemplo, una ficha útil puede contener una fórmula física en una cara y la explicación en la otra. O bien el nombre de una guerra o evento social en una cara y los personajes más destacados en la otra. O bien puedes poner el nombre de una asignatura en una cara y los contenidos más importantes en la otra. O las palabras que te cuesta memorizar, etc, etc, etc: las posibilidades dependen de tu comodidad. Anímate y el estudio se te hará más fácil.

Cómo hacer buenos resúmenes

Realizar un resumen efectivo es una habilidad que se valora no solamente en los ejercicios escolares sino también en la vida laboral, y además es una buena manera de fijar los contenidos de cualquier asignatura en la memoria.

Para hacer un buen resumen es necesario ir de lo general a lo específico; los pasos siguientes pueden ordenarte un poco:

1. Primera lectura: comienza leyendo detenidamente toda la información como si fuera una novela, pásalo bien.
2. Trata de contar de que trata el texto, oralmente.
3. Segunda lectura: lee de nuevo y subraya o toma nota de las ideas que te parezcan más importantes. Al final de esta segunda lectura debes saber cuáles son los argumentos principales y cuáles tienen menor relevancia.
4. Describe el texto con tus propias palabras. En rigor se trata de volver a contar de que trata, pero esta vez utilizando las frases subrayadas o los apuntes.

Recuerda que:
* El resumen debe contener sólo lo esencial, omitiendo la información obvia.
* Debe ser imparcial, esto es, no debe incluir tus propias ideas o reflexiones.
* Debe ser coherente y funcionar como un texto independiente con ideas claras y ordenadas.

Cómo memorizar mejor al estudiar

Sería fantástico que pudiéramos memorizar todo lo que dice el profesor instantáneamente, pero también, un poco aburrido, porque al memorizar sin entender da lo mismo lo que memorizamos: puede ser marcas de automóvil, direcciones postales, etc. Por eso, la mejor recomendación que puede hacerse para memorizar los contenidos de clase es comprenderlos. Una vez que comprendemos lo estudiado, la memoria comienza a trabajar a gusto y todo se vuelve más fácil.

Aparte de comprender lo que se quiere memorizar, existen trucos muy simples y lógicos. Uno de ellos figura al comienzo de esta página: la elaboración de fichas con palabras claves es un buen gancho para recordar. Otro es dibujar un dibujo, esquema o un mapa conceptual de los contenidos, a fin de comprometer otros sentidos, como la vista.

Leer la información cierta cantidad de veces es un paso inevitable al memorizar contenidos. En relación a lo anterior, es muy práctico hacer pausas, para volver sobre la información periódicamente. Estas pausas pueden ser aprovechadas para ver otros contenidos o bien para realizar otra actividad. Lo que funciona mejor, en todo caso, es estudiar diariamente; así lo aprendido se fija en tu cerebro como si tuviera pegamento.

Si lo que debes memorizar es una lista de cosas o de nombres, vale más unir las palabras recordando la primera sílaba de cada una, o tal vez la musicalidad de su pronunciación.

Algunas actitudes no ayudan a la memoria, por ejemplo, aunque suene de Perogrullo, es importante no ofrecer resistencia; es decir, no latearse de antemano, porque lo que sigue a esta actitud es el bloqueo. Asimismo, una de los principales obstáculos a la memoria es la falta de concentración. Por eso: focalízate bien.

Estas son algunas ideas, con toda seguridad encontrarás las tuyas propias en la práctica diaria del estudio.

Aunque sabemos que estudiar para un examen requiere cierto tiempo de preparación para poder memorizar el texto, es bastante común recurrir al atracón de última hora con jornadas de estudio maratonianas y noches sin dormir. A no ser que tengas memoria fotográfica, expertos como el Dr. Marty Lobdell abogan por evitar a toda costa estas malas prácticas y seguir determinadas pautas sobre cómo estudiar mejor basadas en las bases biológicas de la memoria humana.
Este profesor de psicología del Pierce College defiende en su tesis "Study Less, Study Smart" que el proceso de retención de datos en nuestra memoria no depende del número de horas de estudio, sino de la técnica de memorización empleada y del tiempo de recuperación entre sesiones, principalmente. Es decir, tal y como el mismo explica en esta conferencia de hace algunos años, no es una cuestión de cantidad sino de estrategia y por eso conviene conocer ciertas pautas para aprovechar al máximo nuestro rendimiento de una forma inteligente.
El ambiente de estudio
En esta conferencia, Lobdell destaca que un aspecto importante del proceso de concentración y memorización tiene relación directa con el contexto de estudio. Seguro que habrías oído en más de una ocasión que siempre hay que estudiar en el mismo sitio y aislados de cualquier tipo de distracción. Pues bien, según los expertos, para predisponer incentivar el proceso de concentración es fundamental disponer de un espacio dedicado únicamente al estudio, para evitar a toda costa prácticas muy comunes como estudiar tumbado en la cama o sentado frente al televisor. Parece que el contexto influye decisivamente en el proceso de concentración y por eso recomiendan que dicho espacio no esta asociado ningún otro tipo de actividad cotidiana.
Sesiones más cortas
Según el profesor, nuestra capacidad para retener información se intensifica durante los primeros 20 minutos de estudio, pero es a partir de los 30 minutos cuando nuestra capacidad de retención de datos desciende progresivamente al igual que nuestro rendimiento. Por tanto, conviene fragmentar las habituales sesiones de estudio de dos o tres horas seguidas en fases mucho más cortas, de unos 25 a 30 minutos, espaciadas entre si con descansos intermedios de unos 10 minutos.
Reconocimiento y recuerdo
El Dr. Lobdell hace hincapié también en la diferencia entre reconocimiento y recuerdo para saber si estamos estudiando correctamente. El reconocimiento de datos requiere de un estímulo para que active un recuerdo determinado afianzado en nuestra memoria, y como podrías imaginar, se trata de un mecanismo débil y poco fiable a la hora de enfrentarse a un examen con un tiempo preestablecido. Por tanto, confiar en que algún dato o pista de una pregunta del examen active dicho recuerdo es un error muy común que debemos evitar.
Por el contrario, se aconseja trabajar activamente con el foco del recuerdo realizando autoevaluaciones periódicas con el objetivo de reactivarlo y afianzarlo en nuestra memoria a largo plazo. Es lo que se conoce como el método SQ3R, una técnica de estimulación del recuerdo que complementa la mera lectura del texto con un proceso de autoevaluación periódica basado en lectura del texto, la codificación de lo que se desea recordar mediante la comprensión y repetición de concpetos, y por último, la recuperación de la información almacenada mediante el ejercicio diario de su recuerdo estimulando la memoria a largo plazo.
Conceptos y hechos
Por último, se recomienda no memorizar textos completos. Es preferible extraer las ideas principales para tener una compresión global del texto a recordar para después ampliar los conceptos con tus propias palabras en el momento de la evaluación. De esta forma mejoraremos la productividad de nuestras sesiones de estudio, optimizaremos nuestra capacidad memorística con datos relevantes y tendremos un control más amplio del texto. Cabe diferenciar los conceptos fundamentales de un texto de la categoría de los hechos, ya que estos últimos requieren de otros recursos igual de eficientes para su memorización como las denominadas técnicas nemotécnicas.

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